Fase 1 – Analizar una película desde una mirada arquitectónica
𝐋𝐚 𝐍𝐚𝐫𝐚𝐧𝐣𝐚 𝐌𝐞𝐜á𝐧𝐢𝐜𝐚
La bondad es algo que uno elige. Cuando un hombre no puede elegir, deja de ser hombre.
Anthony Burguess
Argumento
Basada en la novela de Anthony Burguess (A Clockwork Orange) y ambientada en un futuro lejano, la película narra la historia de Alex, un hombre joven que disfruta de la violencia, hasta que, tras ser arrestado y encarcelado, se somete a un nuevo tratamiento llama el Método Ludovico, diseñado para reprimir sus impulsos volentos y transformarlo en una persona “bueno”.
Ficha técnica general
Título original: A clockwork orange
Dirección y guión: Stanley Kubrick
Año: 1971
Duración: 136 min.
País: El Reino Unido, Estados Unidos
Género: Criminal, Thriller
¿Cómo utiliza Kubrick la arquitectura en La naranja mecánica para representar la deshumanización y el control social? ¿Qué espacios son más significativos en este contexto?
En La naranja mecánica, Kubrick hace uso de la arquitectura como un recurso visual y simbólico para reforzar la opresión y el aislamiento de la sociedad distópica en la que vive Alex y contribuye a crear una atmósfera de frialdad y control estatal que caracteriza la película.
Kubrick emplea una arquitectura brutalista, caracterizada por el uso del hormigón, materiales industriales inacabados, elementos estructurales fuertes y una combinación de colores monocromática. Como ejemplo tenemos la Universidad de Brunel en Uxbridge, que en la película es el edificio de departamentos donde vive el protagonista.
Otro espacio muy significativo es la ciudad, que se nos presenta como un lugar vacío, hostil, lleno de basura o incluso lleno de basura.
¿Cómo el diseño arquitectónico refleja y perpetúa estructuras de poder? ¿Qué dice la arquitectura sobre la violencia y la sociedad? ¿Cómo contribuye la arquitectura a la atmósfera de la película?
La naranja mecánica hace uso de una arquitecura brutalista, cuyos edificios e instituciones son espacios fríos y deshumanizantes diseñados para controlar y vigilar a la población y que refuerza la idea de una sociedad en la que las personas son consideradas solo como piezas dentro de un sistema mecanizado que no deja espacio tanto para la individualidad como para la libertad.
¿Qué papel juega el hogar de Alex en su carácter y su vida? ¿Cómo refleja su entorno personal sus acciones y comportamientos?
La casa de Alex está llena de elementos desordenados y con colores muy llamativos que reflejan su carácter impulsivo y desbordante. La falta de parecido entre su habitación y el resto de la casa son otro reflejo de como Alex vive en su propia burbuja.
¿Cómo contrasta la estética brutalista de la ciudad con la búsqueda de libertad de Alex? ¿Qué simboliza esta discrepancia?
Como ya se ha mencionado anteriormente, en la película, el brutalismo es sinónimo a control y opresión: edificios de hormigón expuestos y geometrías rígidas. Como contraste, nos encontramos con Alex, quien desafía esa monotonía que tanto caracteriza al brutalismo en la película con su constante búsqueda de emociones intensas y de su propia libertad a través de sus actos de violencia. También contrasta con la forma en la que Alex y su pandilla visten y comportan:
¿Qué técnicas cinematográficas emplea Kubrick para resaltar la opresión del entorno arquitectónico? ¿Cómo influyen los encuadres y la música en la percepción del espacio?
Respecto a la cinematografía, algo que ha destacado es el uso de las tomas amplias para mostrar la escala y un poco la frialdad de los edificios brutalistas.
En esta toma también se hace uso de una toma desde un ángulo bajo para hacer que el edificio se vea más dominante.
Respecto a la música, Kubrick decide hacer uso de piezas clásicas como la Obertura de Guillermo Tell o la Novena Sinfonía de Beethoven que se utilizan justo en las tomas violentas, lo que crea una relación muy irónica entre estos dos elementos.
¿Qué críticas sociales o culturales se pueden identificar en la representación de la arquitectura en la película? ¿Cómo se relacionan con problemas contemporáneos en la sociedad?
La crítica principal de la película—y que refleja con el uso de una arquitectura brutalista que en muchas ocasiones semeja una prisión—es la del control social y la opresión del gobierno. Por ejemplo, en el edificio que vive Alex—lleno de graffitis y de suciedad—, contrasta con su misión inicial que era la de crear un espacio más igualitario y funcional. Este tipo de fracasos también han ocurrido en situaciones de la vida real como es la ciudad china de Thames Town, también conocida como la ciudad fantasma, que perdió a todos sus vecinos al poco tiempo de su fundación y que actualmente está deshabitada.
¿Cómo influyen los espacios modernos en la interacción de los personajes entre sí? ¿Qué elementos arquitectónicos actúan como obstáculos en sus relaciones?
En la película, el brutalismo en la arquitectura y lo modernos que son impiden hasta cierto punto que los personajes conecten. Eso junto con la prisión y la casa de Alex que son ambientes fríos aumentan esa sensación de desconexión.
¿Qué simboliza el proceso de rehabilitación de Alex en el contexto de la arquitectura y la sociedad? ¿Cómo se refleja su transformación en el entorno?
El punto de la película es que el proceso de la película, a pesar de tener una intención inicialmente positiva, le quita su libertad de decisión sobre su propia moralidad. Es un símbolo de control social y de deshumanización. Esto es reflejado por la frialdad de la clínica, que refleja la pérdida de autonomía de Alex.
¿Qué lecciones sobre la violencia, el libre albedrío y el diseño social se pueden extraer de La naranja mecánica? ¿Hay aspectos que podrían aplicarse a la discusión contemporánea sobre el diseño urbano y el control social?
La película nos quiere enseñar la importancia de la inviolabilidad del libre alberío, ya que es mejor ser malo por voluntad que ser bueno por obligación. También muestra hasta que punto el Estado está dispuesto a llegar para proteger la estabilidad de la sociedad quitándoles la libertad de elección a los ciudadanos y reemplazándola por una buena condicta obligada. La película también nos avisa sobre los peligros de diseñar espacios que favorezcan la vigilancia y el control social, ya que sugiere que promueven la falta de autonomía.